miércoles, 6 de abril de 2016

¿Cómo detectar los primero síntomas de la enfermedad de Alzheimer?



En un blog anterior les mencioné sobre el mal de Parkinson y ahora me gustaría orientarlos con el tema del Alzheimer, una mal que aún no tiene cura pero del cuál se habla mucho en todos los servicios de salud ya que al ser una enfermedad sin cura esta causando muchos problemas para los servicios de salud de todos los países desarrollados ya que tienen que cargar con la manutención de los enfermos debido a el sistema de pensiones actual.
En México este problema va creciendo tanto por el aumento de personas de la tercera edad como por el tema de las pensiones que mas adelante tendrán que afrontar con las personas que en unos 20 o 30 años estarán en el sistema de pensiones.
El siguiente texto esta tomado de la pagina de la organización de ayuda contra esta enfermedad y pertenece a la organización internacional que tiene presencia en muchos países de todo el mundo.
Como saben, me gusta poner los textos de estas páginas porque en realidad no hay nada nuevo escrito y quién ostenta la autoría de esta información en paginas web lo único que hacen es copy/paste y se adjudican la información.

 http://www.alzheimermexico.org.mx/index.php/enfermedad/alzheimer

¿QUÉ ES EL ALZHEIMER?

La demencia tipo Alzheimer es una enfermedad progresiva, degenerativa e irreversible de la corteza cerebral, que provoca deterioro de la memoria, pensamiento y conducta, interfiriendo con la capacidad para realizar actividades de la vida diaria.                

¿QUÉ ES LA DEMENCIA SENIL?

El cuadro llamado tradicionalmente así, en realidad ha correspondido casi siempre a dos grandes tipos de demencia: la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular (o por multi-infartos).

Demencia senil es un término anacrónico, discriminatorio e inespecífico. Significa simplemente demencia del anciano. Como si para algunos ancianos tener demencia fuera parte de envejecer. Esto ha hecho que muchos médicos se despreocupen al encontrar fallas intelectuales en sus pacientes viejos, calificándolas de trastornos normales, propios de la edad. Además, no nos dicen la causa, que podría ser potencialmente reversible.

Por lo anterior y por los prejuicios que implica, el concepto demencia senil debe desaparecer del vocabulario.

Un buen diagnóstico de la demencia siempre tratará de ponerle nombre y apellido a cada cuadro.    

¿ES MUY FRECUENTE LA DEMENCIA, EL ALZHEIMER?

Sí. Las demencias constituyen la cuarta causa de años vividos con discapacidad. Es decir, que tienen el cuarto lugar de enfermedades que no producen la muerte inmediata, sino que van incapacitando al paciente, lo van haciendo progresivamente dependiente.

Algunas fuentes calculan que en nuestro país existen alrededor de 800,000 personas enfermas con demencia. Conforme envejece la población, aumenta proporcionalmente el número de enfermos. Para el año 2050, se estima que sean más de 3 millones de personas con demencia.

¿EN QUÉ SE PARECE O SE DIFERENCIA EL ALZHEIMER DE LA DEMENCIA VASCULAR?

Todas las demencias se parecen mucho entre sí por los signos y síntomas que presentan. En todas hay daño o pérdida de las funciones cognitivas, llamadas también funciones cerebrales superiores o intelectuales. Las diferencias en los síntomas son más de tipo anatómico que clínico.

En la demencia por Alzheimer generalmente hay degeneración de las neuronas (van perdiendo progresivamente su estructura y su función). Se acumulan en el cerebro cantidades anormales de una sustancia llamada proteína beta amiloide (todos la tenemos, pero en el Alzheimer es exagerada la cantidad). Por otra parte, los esqueletos de las neuronas se enredan y forman ovillos o marañas. Muchas neuronas van muriendo a una velocidad anormalmente rápida y el cerebro va perdiendo sustancia, se atrofia.

En cambio, en la demencia vascular, generalmente ocurre una disminución importante del aporte sanguíneo de oxígeno y nutrientes a una zona del cerebro puede ser grande o pequeña y entonces las neuronas de esa zona se mueren, se infartan (de una manera muy parecida a como se produce un infarto cardíaco). La zona donde se infartaron las neuronas pronto queda vacía de neuronas y el hueco es llenado por un tejido de cicatriz, que, por supuesto, no puede funcionar como neurona. o que es el Alzheimer?

CAUSAS DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

Existen hasta ahora varias teorías acerca de las causas posibles del Alzheimer. Una de ellas plantea que en el cerebro hay una acumulación exagerada de sustancias que normalmente sirven para estimular a las neuronas, lo que ocasiona una irritación que podría hacer que las neuronas funcionen, se degeneren y finalmente mueran.

Otra teoría explica que en nuestro cuerpo se producen constantemente sustancias llamadas radicales libres que provienen de las reacciones químicas propias del metabolismo normal del cuerpo. Normalmente, el organismo también produce mecanismos para eliminar a los radicales libres. Sin embargo, en algunas condiciones, como en la enfermedad de Alzheimer, el cuerpo ya no puede eliminar eficazmente a los radicales libres, entonces se empiezan a acumular. Algunos de ellos son como el agua oxigenada, pueden quemar. Y eso es precisamente lo que hacen: queman muchas células del cuerpo, entre ellas a las neuronas.

Una teoría más propone que en las neuronas se dispara el gatillo de su muerte programada. Efectivamente, es posible que cada persona tenga genéticamente programada la hora de su muerte. El momento en el cual, sin que haya enfermedad de por medio, el corazón, el cerebro, las glándulas, los pulmones, el hígado y, en fin, todos los órganos y sistemas, saben que ha llegado el momento de detenerse y morir. A esto se llama muerte programada (apoptosis en términos médicos). Sin embargo, en el Alzheimer podría ocurrir que muchas neuronas se equivocan de momento y se mueren antes de que sea su tiempo normal.

Al igual que éstas, existen otras teorías, como aquella que plantea que los genes (unidades donde se guarda la herencia) le ordenan al cuerpo fabricar sustancias anormales y dañinas (como la proteína beta amiloide). A veces, estas sustancias que estimulan a las neuronas a seguir vivas y funcionando, dejan de producirse, ocasionando la muerte de las neuronas.

Desgraciadamente, hasta ahora no sabemos cuál o cuáles son las causas que hacen que cualquiera o todos los mecanismos se disparen y produzcan la enfermedad de Alzheimer.

IMPORTANCIA DEL DIAGNÓSTICO

El diagnóstico es fundamental. Si, por ejemplo, se identifica que el caso corresponde a una demencia por Alzheimer, quizá el enfermo pueda beneficiarse de ciertos medicamentos que ayudan a disminuir el avance rápido de la enfermedad.

Si se identifica que la demencia es vascular, quizá puedan existir medidas para disminuir el riesgo de que se produzcan infartos frecuentes y de gran magnitud.

Si el caso pareciera no corresponder ni a la demencia vascular ni a la enfermedad de Alzheimer, quizá se pueda detectar alguna causa potencialmente reversible del deterioro cognitivo o intelectual, como pueden ser deficiencia de vitamina B12, depresión, u otra.

La siguiente información es tomada de la pagina hermana de la anterior y da unas buenas recomendaciones para detectar los síntomas en nuestros adultos mayores.

http://www.alz.org/espanol/signs_and_symptoms/las_10_senales.asp   


La Alzheimer’s Association ha creado esta lista de señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia. Cada individuo puede experimentar una o más de estas señales a grados diferentes. Si usted nota cualquiera de ellas, favor de consultar a un médico.

10 señales de advertencia de la enfermedad de Alzheimer:


Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana.
Cambios de memoria que dificultan la vida cotidianaUna de las señales más comunes del Alzheimer, especialmente en las etapas tempranas, es olvidar información recién aprendida. También se olvidan fechas o eventos importantes; se pide la misma información repetidamente; se depende en sistemas de ayuda para la memoria (tales como notitas o dispositivos electrónicos) o en familiares para hacer las cosas que antes uno se hacía solo.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Olvidarse de vez en cuando de nombres o citas pero acordándose de ellos después.
Dificultad para planificar o resolver problemas.
Dificultad para planificar o resolver problemas.Algunas personas experimentan cambios en su habilidad de desarrollar y seguir un plan o trabajar con números. Pueden tener dificultad en seguir una receta conocida o manejar las cuentas mensuales. Pueden tener problemas en concentrarse y les puede costar más tiempo hacer cosas ahora que antes.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Hacer errores de vez en cuando al sumar y restar.
Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre.
Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre.
A las personas que padecen del Alzheimer muy a menudo se les hace difícil completar tareas cotidianas. A veces pueden tener dificultad en llegar a un lugar conocido, administrar un presupuesto en el trabajo o recordar las reglas de un juego muy conocido.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Necesitar ayuda de vez en cuando para usar el microonda o grabar un programa de televisión.
Desorientación de tiempo o lugar.
Desorientación de tiempo o lugar.
A las personas con el mal de Alzheimer se les olvidan las fechas, estaciones y el paso del tiempo. Pueden tener dificultad en comprender algo si no está en proceso en ese instante. Es posible que se les olvide a veces dónde están y cómo llegaron allí.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Confundirse sobre el día de la semana pero darse cuenta después.
Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo objetos se relacionan uno al otro en el ambiente.
Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo objetos se relacionan uno al otro en el ambiente.
Para algunas personas, tener problemas de la vista es una señal del Alzheimer. Pueden tener dificultad en leer, juzgar distancias y determinar color o contraste, lo cual puede causar problemas para conducir un vehículo.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Cambios de la vista relacionados con las cataratas.
Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito.
Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o lo escrito.
Los que padecen del Alzheimer pueden tener problemas en seguir o participar en una conversación. Es posible, también, que paren en medio de conversar sin idea de cómo seguir o que repitan mucho lo que dicen. Puede ser que luchen por encontrar las palabras correctas o el vocabulario apropiado o que llamen cosas por un nombre incorrecto (como llamar un "lápiz" un "palito para escribir").
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Tener dificultad a veces en encontrar la palabra exacta al hablar.

Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrasar sus pasos.
Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrazar sus pasos.
Una persona con el Alzheimer suele colocar cosas fuera de lugar. Se les puede perder cosas sin poder retrasar sus pasos para poder encontrarlas. A veces, es posible que acusen a los demás de robarles. Esto puede ocurrir más frecuentemente con el tiempo.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? De vez en cuando, colocar cosas (como los lentes o el control remoto) en un lugar equivocado.

Disminución o falta del buen juicio.
Disminución o falta del buen juicio.
Las personas que padecen del Alzheimer pueden experimentar cambios en el juicio o en tomar decisiones. Por ejemplo, es posible que regalen grandes cantidades de dinero a las personas que venden productos y servicios por teléfono. Puede ser que presten menos atención al aseo personal.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Tomar una mala decisión de vez en cuando.
Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales.
Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales.
Una persona con la enfermedad de Alzheimer puede empezar a perder la iniciativa para ejercer pasatiempos, actividades sociales, proyectos en el trabajo o deportes. Es posible que tengan dificultad en entender los hechos recientes de su equipo favorito o en cómo ejercer su pasatiempo favorito. También pueden evitar tomar parte en actividades sociales a causa de los cambios que han experimentado.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Estar a veces cansado de las obligaciones del trabajo, de familia y sociales.
Cambios en el humor o la personalidad.
Cambios en el humor o la personalidad.
El humor y la personalidad de las personas con el Alzheimer pueden cambiar. Pueden llegar a ser confundidas, sospechosas, deprimidas, temerosas o ansiosas. Se pueden enojar fácilmente en casa, en el trabajo, con amigos o en lugares donde están fuera de su ambiente.
¿Qué son cambios típicos relacionados con la edad? Desarrollar maneras muy específicas de hacer las cosas y enojarse cuando la rutina es interrumpida.

Me parece que con esta información pueden tener un panorama bastante amplio de las características básicas de la enfermedad y los síntomas generales que pueden comenzar a mostrar nuestros familiares, por ello siempre será bueno una vez detectados los primeros síntomas, acudir con el médico para comenzar los preparativos para lo que se viene.

Espero que les haya gustado la nota y no olviden enviarme sus dudas.


sábado, 2 de abril de 2016

Demencia senil, un problema muy común en personas de la tercera edad





Hace algunos años en los que aún vivía mi abuela Guadalupe, una mujer que toda su vida trabajó y caminó como pocas personas hasta a los 92 años y claro que el tiempo le pasó factura, sin embargo creo que al final cayó enterita y se fue como una reina, se quedó dormida y nunca mas despertó.
Unos meses antes de que se fuera me sucedió algo muy gracioso, hoy lo pienso y creo que a pesar de que sabíamos de su avanzada edad no queríamos aceptar que tenía demencia senil.
Ese día llegué como al medio día, fui a su recamara, la vi sentadita en su sillón y le pregunté como estaba y su primera respuesta fue, "tu mamá me pegó", entonces le llamé a mi madre para preguntarle que había pasado y ella rápidamente me dijo; no le hagas caso, esta diciendo mentiras.
Esta escena se me quedó muy marcada y finalmente aclarada la confusión  reímos un poco de las ocurrencias de mi abuela. Otro día mas inventó que no le daban de comer cuando tenía el plato vacío junto a ella.
Estos solo son dos anécdotas de una persona que vivió hasta los 92 años y que al final se quedó dormida, pero yo me preguntaría; cuanta gente esta pasando por la misma situación y no tienen idea de que su adulto mayor esta sufriendo la demencia senil.
En este blog voy a intentar orientarlos para que aprendan a detectar la demencia senil y que sepan que hacer ante esta extraña situación y no cometan el error que en aquel entonces cometió mi madre, regañar a la abuela y decirle que eran mentiras.
Es importante señalar que la demencia senil esta relacionada con la enfermedad de Alzheimer y el Parkinson aunque no sea factores directos si tienen relación en el deterioro de las capacidades de comprensión del adulto mayor.
Como siempre les iré pegando textos de algunos documentos medicos serios y quién tenga la curiosidad de ahondar en el tema les dejaré los links de donde sale la información.
Recuerden, consultar al medico geriatra es la mejor opción cuando no se encuentran explicaciones al comportamiento de nuestros familiares.

Esta pagina es de las mas completas que encontré en la red y nos explica de forma general lo que es la demencia y todas sus características por lo que copiaremos unos párrafos para que se vayan ilustrando:

http://espanol.ninds.nih.gov/trastornos/las_demencias.htmInstituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares


¿Qué es la Demencia?
La demencia no es una enfermedad específica.  Es un término descriptivo para una colección de síntomas que pueden ser el resultado de varios trastornos que afectan al cerebro.  Las personas que tienen demencia tienen un significativo impedimento en el funcionamiento intelectual, que interfiere con sus actividades normales y sus relaciones personales. También pierden la capacidad para resolver problemas y para mantener el control emocional, y pueden tener cambios de personalidad y problemas de conducta, tales como agitación, delirio y alucinaciones. Si bien la pérdida de memoria es un síntoma común de la demencia, la pérdida de memoria por si misma no significa que una persona tenga demencia. Los médicos diagnostican demencia solamente si dos o más funciones cerebrales – tales como la memoria, la capacidad para hablar, la percepción, o habilidades cognitivas incluyendo el razonamiento y el juicio –   están significativamente deteriorados sin pérdida de conciencia.

¿Cuáles son los Diferentes Tipos de Demencia?
Los trastornos de la demencia pueden clasificarse de diversas maneras.  Estos esquemas de clasificación intentan agrupar los desórdenes de acuerdo a las facetas que tengan en común, tales como si son o no progresivos, o de acuerdo a las partes del cerebro que están afectadas.  Algunas de las clasificaciones usadas frecuentemente son las siguientes:
  • La demencia cortical  – es la demencia en la cual el daño cerebral afecta principalmente a la corteza cerebral o capa exterior.  La demencia cortical tiende a causar problemas en la memoria, en el lenguaje, el pensamiento o la conducta social.
  • La demencia subcortical  – es la demencia que afecta las partes del cerebro que se encuentran debajo de la corteza.  La demencia subcortical tiende a causar cambios en las emociones y el movimiento, sumado a los  problemas que causan en la memoria.
  • La demencia progresiva  – es la demencia que empeora con el tiempo, interfiriendo paulatinamente con un mayor número de habilidades cognitivas.
  • La demencia primaria  – es la demencia que, como el enfermedad de Alzheimer, no resulta de otra enfermedad.
  • La demencia secundaria – es la demencia que ocurre como resultado de una enfermedad física o lesión.
Algunos tipos de demencia calzan dentro de más de una de estas clasificaciones.  Por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer se considera tanto una demencia progresiva como una demencia cortical.
La enfermedad de Alzheimer es la causa más corriente de demencia en personas de 65 años de edad o más.  Los expertos creen que por lo menos 4 millones de personas en los Estados Unidos tienen esta enfermedad:  una de cada diez personas mayores de 65 y casi la mitad de las mayores de 85 años padecen de Alzheimer.  Cada año, por lo menos 360,000 norteamericanos son diagnosticados con la enfermedad de Alzheimer y según se ha publicado, unas 50,000 personas mueren anualmente de esta enfermedad


¿Qué Otras Condiciones Pueden Causar la Demencia?
Los médicos han identificado muchas otras condiciones que pueden causar la demencia o síntomas que se parecen a la demencia.  Muchas de estas condiciones son reversibles si reciben el tratamiento apropiado.
Reacciones a los medicamentos.  Los medicamentos a veces pueden causar reacciones o tener efectos secundarios que imitan la demencia.  Estos efectos secundarios parecidos a la demencia pueden ocurrir como una reacción a un solo medicamento o como resultado de interacciones entre diferentes medicamentos. Pueden presentarse súbitamente o desarrollarse lentamente a través del tiempo.
Los problemas metabólicos y las anormalidades endocrinas.   Los problemas de la tiroides pueden producir apatía, depresión o demencia.   La hipoglucemia, una condición en que no ingresa suficiente azúcar a la corriente sanguínea, puede causar confusión o cambios en la personalidad. Demasiado poco o una cantidad excesiva de sodio o calcio puede desencadenar cambios mentales.  Algunas personas tienen una incapacidad para absorber la vitamina B12, lo que crea una condición llamada anemia perniciosa que puede causar cambios en la personalidad, irritabilidad o depresión.  Las pruebas médicas pueden determinar si existen estos problemas.
Las deficiencias nutritivas.  Las deficiencias de tiamina (vitamina B1) frecuentemente resultan del alcoholismo crónico y pueden producir un grave deterioro de diferentes áreas de la capacidad mental, sobre todo la capacidad para recordar sucesos recientes.  Una grave deficiencia de la vitamina B6 puede ocasionar una enfermedad neurológica llamada pelagra que puede incluir la demencia.  Las deficiencias de la vitamina B12 también están relacionadas en algunos casos con la demencia.
Las infecciones. Muchas infecciones pueden causar síntomas neurológicos, incluyendo confusión o delirio, por efecto de la fiebre o como resultado de otros efectos secundarios y cuando el cuerpo lucha por vencer la infección.  La meningitis y la encefalitis, que son infecciones cerebrales o de la membrana que cubre el cerebro, pueden causar confusión, demencia súbita severa, retraimiento social, juicio impedido y pérdida de memoria. La sífilis no tratada también puede dañar el sistema nervioso y causar demencia. En casos muy poco comunes la enfermedad de Lyme puede causar problemas de memoria o del pensamiento.  Las personas en etapas avanzadas de SIDA también pueden desarrollar una forma de demencia.   Las personas con un sistema inmunológico comprometido, tales como las que padecen de leucemia y de SIDA, también pueden desarrollar una infección llamada leucoencefalopatía progresiva multifocal (PML por su sigla en inglés). La PML es causada por un poliomavirus común, el virus JC, y puede causar daño o destrucción de la vaina de mielina que envuelve las células nerviosas.  La PML puede causar confusión, dificultad para pensar o hablar y otros problemas mentales.
Los hematomas subdurales.  Los hematomas subdurales o hemorragias entre la superficie del cerebro y su capa exterior (la dura) pueden causar síntomas parecidos a la demencia y cambios en la función mental.
El envenenamiento.  Ser expuesto al plomo, otros metales pesados u otras sustancias tóxicas puede producir síntomas de demencia.  Es posible que estos síntomas desaparezcan con tratamiento, dependiendo de cuán gravemente ha sido dañado el cerebro.  Las personas que han hecho abuso de sustancias como el alcohol y las drogas controladas a veces demuestran signos de demencia aún después que han dejado de abusar de las sustancias.  Esta condición se conoce como demencia persistente inducida por una sustancia.
Los tumores cerebrales.   En algunos casos poco comunes, las personas con tumores cerebrales pueden desarrollar una demencia debido al daño cerebral.  Los síntomas incluyen cambios en la personalidad, episodios sicóticos, o problemas con el habla, el lenguaje, el pensamiento y la memoria.
La anoxia. La anoxia y un término relacionado, la hipoxia, muchas veces se usan de manera intercambiada para describir un estado en el cual hay un suministro disminuido de oxígeno a las células de un órgano.  La anoxia puede ser causada por muchos problemas diferentes, incluyendo un ataque cardíaco, la cirugía del corazón,  el asma severo, la inhalación de humo o monóxido de carbono, la exposición a grandes alturas geográficas, la estrangulación, o un sobredosis de anestesia.  En casos serios de anoxia el paciente puede permanecer en un estupor o en estado de coma por períodos que van desde horas, a días, a semanas o meses.  La recuperación depende de la gravedad del estado producido por la falta de oxígeno.  A medida que el paciente se va recuperando, pueden manifestarse varias anormalidades sicológicas y neurológicas tales como demencia y psicosis.  La persona también puede presentar confusión, cambios de personalidad, alucinaciones y pérdida de memoria.
Los problemas del corazón y del pulmón.  El cerebro necesita altos niveles de oxígeno para realizar sus funciones normales.  Por lo tanto, trastornos como la enfermedad crónica del pulmón o problemas del corazón, que impiden que el cerebro reciba un nivel de oxígeno adecuado puede conducir a una desnutrición de las células cerebrales, causando síntomas de demencia

¿Qué Condiciones no son Demencia?
El Deterioro Cognitivo Relacionado con la Edad. A medida que las personas envejecen, comienzan a procesar la información de manera más lenta y a tener un leve deterioro de la memoria. Además, el volumen de sus cerebros frecuentemente disminuye y algunas células nerviosas, o neuronas, se pierden.  Estos cambios, llamados deterioro cognitivo relacionado con la edad, forman parte del envejecimiento normal y no se consideran signos de demencia.
El Deterioro Cognitivo Leve. Algunas personas desarrollan problemas cognitivos y de memoria que no son suficientemente severos como para recibir un diagnóstico de demencia, pero que son más pronunciadas que los cambios cognitivos que se asocian con el envejecimiento normal.   Esta condición se llama deterioro cognitivo leve.  Aunque muchos pacientes desarrollan la demencia más tarde, algunos no lo hacen.  Muchos investigadores están estudiando el deterioro cognitivo leve para poder encontrar maneras de tratarlo, o para prevenir que se convierta en una demencia.
La Depresión. Las personas con depresión frecuentemente son pasivas e indiferentes y pueden dar la impresión de lentitud, de ser olvidadizas, o de estar confundidas.  Hay otros problemas emocionales que también pueden causar síntomas que se asemejan a la demencia.
El Delirio. El delirio se caracteriza por la confusión y un estado mental que se altera constante y súbitamente. La persona puede estar desorientada, somnolienta e incoherente y manifestar cambios de personalidad.  El delirio generalmente es causado por enfermedades físicas o siquiátricas tratables, como envenenamiento o infecciones.  Los pacientes con delirio a menudo, aunque no siempre, logran recuperarse por completo después que su enfermedad subyacente es tratada.

¿Qué Causa la Demencia?
Todas las formas de demencia son el resultado de la muerte de células nerviosas y/o la pérdida de comunicación entre éstas.  El cerebro humano es muy complejo y multifacético y son muchos los factores que pueden interferir en su buen funcionamiento.   Los investigadores han descubierto muchos de estos factores, pero aún les falta descubrir muchas piezas más para poder armar el rompecabezas y tener una idea completa sobre cómo se desarrollan las demencias.
Muchos tipos de demencia, incluyendo la enfermedad de Alzheimer, la demencia de Lewy body, la demencia de Parkinson y la enfermedad de Pick se caracterizan por estructuras anormales llamadas inclusiones cerebrales. Debido a que estas inclusiones, que contienen proteínas anormales, son tan comunes en personas con demencia, los investigadores sospechan que juegan un papel importante en el desarrollo de los síntomas.  Sin embargo, se desconoce cuál es su papel. En muchas instancias, las inclusiones podrían ser simplemente un efecto secundario del proceso de enfermedad que conlleva a la demencia.


¿Cuáles son los Factores de Riesgo para la Demencia?

Los investigadores han identificado varios factores que afectan la posibilidad de desarrollar una o más tipos de demencia. Algunos factores son modificables y otros no lo son.

La edad.  El riesgo de adquirir la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular y varios otros tipos de demencia aumenta significativamente con la edad avanzada.

La genética/historial familiar.  Tal como está descrito en la sección “¿Qué causa la demencia?” los investigadores han descubierto varios genes que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.  Aunque se considera que las personas con un historial familiar de la enfermedad de Alzheimer tienen un riesgo más alto de desarrollar la enfermedad, muchas personas con historial familiar nunca desarrollan la enfermedad, y muchas sin un historial familiar de la enfermedad sí la adquieren.
El fumar y el uso del alcohol.  Varios estudios han hallado que fumar aumenta de manera significativa el riesgo de padecer de disminución mental y de demencia.  Las personas que fuman tienen un riesgo más alto de aterosclerosis y otros tipos de enfermedades vasculares, lo que podrían ser la causas subyacente para un aumento del riesgo de demencia. 
La aterosclerosis.   La aterosclerosis es la acumulación de placas – depósitos de sustancias grasosas, colesterol y otras materias – en el revestimiento interno de una arteria.  La aterosclerosis presenta un riesgo significativo para la demencia vascular porque interfiere con el suministro de sangre al cerebro y puede causar un accidente cerebrovascular.  Los estudios también han hallado una posible conexión entre la aterosclerosis y la enfermedad de Alzheimer.
El colesterol.  Niveles altos de la lipoproteína de baja densidad (LDL), el llamado “colesterol malo” parecen aumentar de manera significativa el riesgo de desarrollar una demencia vascular.  En algunos otros estudios también se ha encontrado que un alto nivel de colesterol aumenta el riesgo de adquirir la enfermedad de Alzheimer.
La plasma homocisteína.  Las investigaciones han revelado que el tener un nivel de homocisteína en la sangre más elevado que lo corriente–la homocisteína es un tipo de aminoácido–aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y la demencia vascular.
La diabetes.  La diabetes es una factor de riesgo tanto para la enfermedad de Alzheimer como para la demencia vascular. También es un factor de riesgo  para la aterosclerosis y los accidentes cerebrovasculares y estas dos enfermedades contribuyen a la demencia vascular.
El deterioro cognitivo leve.  Si bien no todas las personas con un deterioro cognitivo leve desarrollan la demencia, las personas con esta condición sí tienen un riesgo significativamente más alto de desarrollar la demencia comparado con el resto de la población.  En un estudio se encontró que aproximadamente el 40% de las personas mayores de 65 años diagnosticadas con un deterioro cognitivo leve desarrollan la demencia dentro de un período de tres años.
El síndrome de Down.  Los estudios han encontrado que la mayoría de las personas con síndrome de Down desarrollan las características placas y enredos neurofibrilares al llegar a la mediana edad.  Muchas pero no todas, también desarrollan síntomas de demencia


¿Qué Tipo de Cuidados Necesita una Persona con Demencia?
Las personas con demencia moderada o avanzada típicamente necesitan cuidado las 24 horas del día y alguien que las supervise para evitar que se dañen a si mismas o a los demás.  Puede que también necesiten ayuda con las actividades del diario vivir, como comer, bañarse, y vestirse.  Para poder cumplir con esas necesidades la persona que cuida al enfermo o enferma necesita tener paciencia y comprensión y pensar bien sobre la responsabilidad que está tomando.
Un ambiente hogareño típico puede presentar muchos peligros y obstáculos para la persona que padece de demencia, pero el efectuar cambios simples puede solucionar muchos de estos problemas.  Por ejemplo, los cuchillos afilados, los productos químicos peligrosos y otros elementos que causen daño, deben ser removidos o guardados en un lugar seguro con llave. Otras medidas de seguridad incluyen instalar barras de seguridad en las orillas de la cama y en el baño, remover los candados de las puertas de los dormitorios y baños, y bajar la temperatura del agua caliente a 120°F (48. 9°C) o menos para reducir el riesgo de que la persona se queme accidentalmente. Las personas con demencia también deben usar en todo momento alguna forma de identificación por si salen a deambular o se pierden.  Quienes cuidan de estas personas pueden ayudar a prevenir que salgan sin supervisión instalando candados o alarmas en las puertas de salida al exterior.
Las personas con demencia muchas veces desarrollan problemas de comportamiento por su frustración ante situaciones específicas.  El comprender o modificar las situaciones que desencadenan estas conductas puede ayudar a hacer que la vida sea más agradable tanto para la persona con demencia como para quienes la cuidan.  Por ejemplo, una persona puede sentirse confundida o frustrada por el nivel de actividad o de ruido en su medio ambiente.  Reducir la actividad y el ruido innecesario (tal como limitar el número de visitantes y apagar el televisor cuando no esté en uso) puede ayudar a la persona a comprender lo que se le está pidiendo y a realizar tareas simples. La confusión puede reducirse además simplificando la decoración del hogar, guardando objetos que desordenen la casa, poniendo al alcance del paciente los objetos que usa en el diario vivir, y manteniéndole un horario predecible durante la jornada.  El uso de calendarios y relojes también puede ayudar a los pacientes a orientarse.
A las personas con demencia se les debe alentar para que sigan con sus actividades normales de relajación, siempre y cuando éstas sigan siendo seguras y no le causen frustración al paciente. Ciertas actividades como el trabajo artesanal, los juegos de mesa y la música pueden servir de importante estímulo mental y mejorarle el ánimo al enfermo. Algunos estudios sugieren que en algunas personas el ejercicio y la participación en actividades que estimulan el intelecto pueden aplazar el deterioro del funcionamiento cognitivo.
Muchos estudios han hallado que el conducir no es una actividad segura para las personas con demencia.  Muchas veces éstas se pierden y pueden tener dificultad para recordar o seguir las reglas de tránsito. También pueden tener dificultad para procesar información con la rapidez necesaria y para enfrentar circunstancias imprevistas. Hasta un segundo de confusión puede ser causa de un accidente. El conducir con funciones cognitivas deterioradas puede poner en peligro a otras personas.    Algunos expertos han sugerido que los exámenes frecuentes para detectar cambios en la cognición pueden ayudar a disminuir el número de accidentes entre las personas mayores, y en algunos estados norteamericanos actualmente se le exige a los médicos reportar a pacientes con Alzheimer al departamento de registro vehicular. Sin embargo, en muchas instancias, la familia es quien debe asegurar que la persona enferma no conduzca.
La carga emocional y física para una persona que cuida a alguien que padece de demencia, puede ser enorme.  Los grupos de apoyo pueden ayudar a los cuidadores a soportar las exigencias además de aportar mucha información útil sobre la enfermedad y su tratamiento.  Es importante para los cuidadores poder ausentarse ocasionalmente del cuidado de un paciente las 24 horas del día de manera de poder soportar la carga que esto implica. Algunas comunidades ofrecen servicios de alivio para el cuidador, o centros geriátricos diurnos para que el que cuida a un paciente con demencia pueda descansar y reponerse. Eventualmente, muchos pacientes con demencia requieren de los servicios de un hogar que ofrece cuidados médicos de tiempo completo.
Al final de este folleto hay una lista de organizaciones de cuidado para el paciente y de grupos de apoyo para quienes lo cuidan.

Como podrán haber notado después de leer este interesante reporte de
National Institute of Neurological Disorders and Stroke

Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares

La demencia senil no necesariamente es demencia, es decir que una es la enfermedad cerebral por deterioro del cerebro debido a agentes internos o externos y otra es la demencia senil provocada por la edad y el deterioro natural de las células en el cerebro de la persona de la tercera edad.
Sin embargo, la frontera entre una y otra no esta definida y el objetivo de este blog es prevenir y detectar la enfermedad de nuestro familiar pero lo mas importante, saber como detectarlo y como actuar ante una persona con esta enfermedad.
Espero que haya sido de su interés y como siempre, si les gustó el tema no dejen de comentarlo y recomendarlo con sus familiares y amigos.
En el próximo blog ahondaremos el tema para cuidar a un enfermo senil ya que es muy extenso.